Que se vayan todos (I)
En el país como en la universidad (de Los Andes) habría que decir que se vayan todos. La clase política venezolana (si es que alguna vez la hubo) fracasó, porque la forma de hacer política llegó al climax de su ocaso político en enero de este año.
Finalmente, nos llevaron a una polarización política que resultó ser una estafa, hasta que el gendarme del Norte obligó a sentarse en la misma mesa (y parlamento) a las dos asambleas nacionales, que entre si se desconocían y amenazaban mutuamente.
Veinteseis años de apartheid político tuvieron que transcurrir para darnos cuenta que, más que una ficción, se trataba de una ausencia de formas de hacer política en el país.
Nos queda el ejemplo de la Sudáfrica de Mandela, la cual poco a poco consiguió su cauce luego del Ubuntu del pueblo originario Zulu, que vendría a poner fin a la diatriba de exterminio político que caracterizó los años de guetizacion de ese país africano.
23 de junio 2026